1
Describe la imagen que quieres crear
Escribe una instrucción que indique el sujeto, el entorno, la iluminación y el estilo. Por ejemplo, una taza de cerámica en el alféizar de la ventana de una cafetería en un día lluvioso da al modelo más orientación que pedir simplemente una taza. Si proporcionas una imagen de referencia, especifica qué debe mantenerse y qué debe cambiar.
2
El modelo crea una interpretación
Un modelo de IA utiliza patrones aprendidos durante el entrenamiento para crear una nueva disposición de formas, colores y detalles. No recupera una fotografía ya hecha de la escena exacta que has descrito. El resultado refleja las instrucciones, pero las palabras ambiguas dejan margen para decisiones inesperadas.
3
Revisa y ajusta
Comprueba si aparecen los objetos, la disposición y el ambiente que te importan. Después, ajusta la instrucción: sustituye los adjetivos vagos por detalles visibles, elimina las peticiones contradictorias o indica qué debe permanecer igual. La generación de imágenes suele ser un proceso iterativo, no un único resultado perfecto.